Crónica Viñarock 2018

Tras unos días para descansar y reponer fuerzas a nivel físico y mental, estamos prepados para relatar las experiencias e impresiones que nos ha dejado esta edición del mayor festival de rock de España.

La semana comenzaba bacilante, la previsión meteorológica era muy imprecisa y a cada rato se modificaba, sin embargo, ya se entreveía una cosa: los dos últimos días de festival íbamos a pasar mucho frío, se preveía una caída de 10ºC en las temperaturas. Pero este mal augurio no nos quitaba las ganas de ViñaRock y el viernes a mediodía emprendíamos el viaje hacia Villarobledo.

Al llegar comprobamos que la gente tenía las mismas ganas que nosotros, y había ya muchisimas tiendas apostadas en el camping bajo un sol casi abrasador que invitaba a sentarse con los amigos y refrescarse un poquito y coger fuerzas para la intensa Fiesta de bienvenida. Unos conciertos en los que disfrutamos de buena música para ir abriendo boca e ir cogiendo carrerilla para los subsiguientes días. Queremos descatar dos grupos, por un lado al inmortal Evaristo y sus Gatillazo, eternos; por otro lado, un gran descubrimiento para nosotros, Batracio, un grupo que nos ha encantado y que esperamos que adquiera algo más de relevancia.

Los siguientes días sobrevivimos intensamente a un ViñaRock complicado, lluvia, granizo y frío, mucho frío. Y s que el domingo y lunes nos movimos entre 1-2ºC bajo cero y los 10ºC, tan terrible fue el ataque climatológico que el martes por la mañana pudimos ver algo que no se ha visto en el festival en muchísimos años, una helada que dejó las tiendas de campaña congeladas y con escarcha, suerte que fue el último día.

Hubo, por otro lado, una serie de problemas que no podemos dejar de reseñar en nuestra particular crónica del festival. Por un lado, algunas nimiedades como el incremento del precio de las bebidas, que aunque el precio en Tuents se ha mantenido igual, el precio del Tuent se ha visto incrementado en 50 céntimos, lo cual ha hecho que un litro de cerveza pase de 6€ a los 7,5€ que ha costado este año, un feo detalle. A este aspecto se suma otro detalle que no gusta mucho al público asistente y es que llevamos unos años viendo como año tras año la presencia policial se incrementa llegando a encontrar patrullas armadas con fusiles de asalto dentro del recinto o barridos de 30 agentes en la avenida o el camino de salida haciendo identificaciones aleatorias.

Otro problema que encontramos este año fueron las dificultades de sonido, hubo muchos problemas sobre todo en el escenario Villarobledo, donde vimos grupos que interrumpieron durante 15-20 minutos sus actuaciones e incluso, en algún caso, cambios de hora.

Pero el problema que queremos destacar por encima de todos es el sanitario. Este año hemos visto como se han reducido drásticamente los servicios sanitarios en el festival, los puntos de atención estaban lejanos y poco indicados, incluso se ha retirado el punto de atención y la ambulancia que los últimos años se ubicaba en la rampa de acceso a los escenarios de la explanada. Algo que puede llegar a causar una nueva desgracia como ya ocurrió hace unos años, debido a la excesiva tardanza en llegar cuando suceda una emergencia, esperemos que no pase nada, pero la organizacion deberia reflexionar al respecto.

En resumen, hemos comprobado la enorme explosión del festival en los últimos años, reviviendo un nuevo auge gracias a actuaciones como la de La Raíz, una de las más multitudinarias que recordamos. Y gracias a ello, se ha llegado a batir el récord de recaudación, dejando 20,5 millones de euros en Villarobledo.

 

Os dejamos todas las fotos en la galería

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